Los damnificados son Laura Weimann y Santiago Garza, y el hecho del que fueron víctimas, fue denunciado por una vecina que hizo el llamado al teléfono de emergencias 911: "escuché los gritos de la dueña de casa y llamé" señaló la mujer.
Agregó que vio que "un chico le apuntaba al dueño de casa. Dicen que eran dos, pero yo vi uno".
La mujer manifestó que "hay que tomar medidas y no hay que pensar: cuando uno ve algo hay que comprometerse y llamar”