Los
porteños amanecieron invadidos por un fuerte olor ácido comparable al olor a
"pis de gato". Las primeras informaciones aportadas por el área de
Defensa Civil de la Ciudad
de Buenos Aires permitieron determinar que se debe a un derrame de amoníaco en
Dock Sud, más precisamente en el polo petroquímico de esa localidad de
Avellaneda.
El
viento sudeste y la neblina colaboran para que el hedor sea más fuerte en gran
parte de los barrios porteños.
La
Dirección Prevención
Ecológica y el Organismo Provincial Para el Desarrollo Sostenible de Buenos
Aires (OPDS) se hayan reunidos para determinar el origen de la nube y su nivel
de toxicidad.