POLÍTICA
El Gobierno reactiva las negociaciones por las vacantes de la Corte Suprema de Justicia
Luego del fracaso de Manuel García Mansilla y Arel Lijo, el Gobierno nacional reactiva las negociones por las vacantes de la Corte Suprema, que prevé tratar a principios de marzo.
8 de Enero de 2026
Tras el fracaso del tratamiento de los pliegos de los jueces Manuel García Mansilla y Ariel Lijo, el Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, reactivará en las próximas semanas las negociaciones por las vacantes de la Corte Suprema de Justicia, que prevé tratar a principios de marzo, en el inicio del periodo de sesiones ordinarias.
Es que, en abril del año pasado, a solo 40 días de haber asumido por decreto, García Mansilla presentó su renuncia “indeclinable” al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia, luego de que la Cámara Alta rechazara su pliego con 51 votos y tras la cautelar del juez federal, Alejo Ramos Padilla, que lo inhabilitó para firmar fallos mientras se resolvía su situación.
Así, en noviembre del año pasado, ante el fracaso político que recibió con el rechazó categórico tanto del Poder Legislativo como del Judicial a los magistrados, que puso por decreto el jefe de Estado libertario, el Ejecutivo definió patear a marzo de este año la elección de nuevos candidatos para cubrir las vacantes en el máximo tribunal.
En ese contexto, tras haber aprobado el Presupuesto 2026 y en medio de las negociaciones por los votos de la reforma laboral, el oficialismo comenzará en las próximas semanas a activar las convocatorias a aliados para lograr cubrir las dos vacantes vigentes en el máximo tribunal.
Según señalaron desde Casa Rosada, aún no hay nombres definidos para ocupar las dos vacantes en la Corte Suprema. Sin embargo, desde la tropa libertaria afirman tener algunos candidatos en mente. “Veremos cual elige el Presidente”, indicaron una fuente libertaria.
Vale recodar que, hasta el año pasado, luego de no poder convalidar a Lijo y Mansilla, en Nación miraban con atención los nombres de los abogados Ricardo Ramírez Calvo, Carlos Laplacette, Alberto Bianchi y el exjuez federal, Ricardo Rojas.
En paralelo, el oficialismo ya tendría casi definidos los 146 jueces federales, 37 fiscales y 45 defensores públicos que faltan nombrar. Estas designaciones ayudarían a cubrir más del 30% de las vacantes actuales que existen en el sistema judicial.
Para ello, en Casa Rosada no descartan negociar con los gobernadores dialoguistas los puestos que aún no fueron cubiertos en los juzgados federales. La negociación se daría luego de sesiones extraordinarias y tras el vínculo que forjaron las provincias con Nación para lograr la aprobación de ciertas leyes.
Sin embargo, desde La Libertad Avanza aseguraron que, aunque pueden hablar con los jefes provinciales para que den su aval en el Senado a favor de los pliegos, no tomarán decisiones a la ligera. “No estamos dispuestos a designar malos jueces”, sostuvieron.
Cabe destacar que, el proceso para definir las vacancias en los juzgados y fiscalías consiste en un sistema que tiene distintos pasos. En primer lugar, las personas que podrán tener posibilidades de ingresar a distintos juzgados o fiscalías deben concursar.
Luego, en el Consejo de la Magistratura se hacen las ternas y, tras ser aprobadas por el Plenario del Consejo, son enviadas al Ministerio de Justicia. Así, el organismo que depende del Ejecutivo es el encargado de elegir los nombres que llegarán finalmente al Senado para que sean, o no, aprobados.
Con la salida de García Mansilla, la Corte Suprema volverá a quedar con tres integrantes: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. El mismo destino corrió el pliego del juez federal Ariel Lijo, que fue rechazado en la misma sesión por falta de respaldo de sus pares para tomarse licencia y asumir.
En la previa, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, reconoció que hubo un intento del Ejecutivo de evitar la sesión: “A nadie le gusta perder”, se limitó a decir, sin confirmar si el pedido llegó desde la vicepresidencia o el entorno directo de Milei.
