POLÍTICA
Ley de propiedad privada: el Senado inició el debate tras excluir la venta de tierras a extranjeros
El oficialismo puso en marcha el tratamiento de la norma luego de retirar del proyecto el capítulo sobre tierras rurales en manos de capitales extranjeros. La sesión comenzó con planteos reglamentarios y una cuestión de privilegio vinculada al debate.
6 de Agosto de 2026
El Senado comenzó este miércoles a las 14.20 el tratamiento del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una de las iniciativas que el Poder Ejecutivo considera prioritarias. El debate se reanudó luego del cuarto intermedio acordado en julio y con la expectativa del oficialismo de reunir los votos necesarios para avanzar con la aprobación de la norma.
La sesión se abrió después de que el oficialismo resolviera retirar del texto el capítulo referido a la venta de tierras rurales a capitales extranjeros, el punto que había concentrado las mayores resistencias en las últimas horas. La decisión buscó evitar una nueva postergación del tratamiento y destrabar el avance del resto de la iniciativa.
Los cuestionamientos se habían intensificado durante la tarde del martes. En ese contexto, la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, anunció modificaciones a la propuesta original y planteó reemplazar la liberalización total de la compra de tierras por parte de extranjeros por una ampliación del límite vigente, que pasaría del 15% al 25%. Sin embargo, el capítulo finalmente fue excluido del proyecto que llegó al recinto.
Minutos después del inicio del debate, Patricia Bullrich presentó una moción para girar a la Comisión de Asuntos Constitucionales la autorización otorgada por la vicepresidenta Victoria Villarruel para que la senadora de Unión por la Patria, Anabel Fernández Sagasti, participe de la votación de manera remota desde Mendoza. La legisladora no pudo viajar a Buenos Aires debido a su estado de embarazo.
Durante su intervención, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza también se refirió al vínculo entre la Argentina y Brasil y reclamó que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva restablezca su representación diplomática en el país.
En ese sentido, pidió el regreso del embajador Julio Bitelli y sostuvo que las diferencias políticas no deberían afectar la relación bilateral. "Yo le pido a Brasil que vuelva el embajador Bitelli a la Argentina. Eso es lo que queremos, que se separe la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre. Pongamos a los dos países en el mismo nivel", expresó.
Por su parte, el senador de LLA Joaquín Benegas Lynch presentó una cuestión de privilegio para responder a las acusaciones sobre un presunto conflicto de intereses en relación con el debate sobre la extranjerización de tierras.
El legislador rechazó los cuestionamientos y sostuvo que su actividad privada no condiciona su desempeño parlamentario. Además, argumentó que numerosas leyes tienen impacto sobre distintos sectores económicos y reconoció ser titular de una empresa agropecuaria.
“Fundé mi empresa en 2020, estoy en el sector agropecuario hace más de 20 años, mi empresa se dedica a la administración de campos y al asesoramiento de dueños y compradores de campos, los evaluamos, producimos carne y granos. En esto no hay ningún hallazgo. La ley exige para excusarse un interés directo y singular, derecho a mi empresa", justificó el senador.
El senador del Partido Justicialista, Martín Soria, cuestionó a Benegas Lynch por el presunto conflicto de intereses planteado durante el debate y rechazó los argumentos que había expuesto el legislador oficialista para defender su participación en la votación de la ley de Propiedad Privada.
"Llora lágrimas. Benegas Lynch, a ver si le queda claro. Su hermano en Diputados propone privatizar el mar y las ballenas, él (Joaquín) tiene negocio con venta de tierras. Tierras que hace un rato querían extranjerizar con un capítulo que tuvieron que sacar gracias a la presión de la sociedad y de los gobernadores que, bueno, en algún momento iban a reaccionar, pobrecitos", sentenció.
El jefe del bloque del Partido Justicialista, José Mayans, solicitó que el proyecto de ley regresara a comisión al sostener que la versión definitiva del dictamen fue distribuida recién al mediodía, lo que, a su criterio, impidió que los senadores pudieran analizar el texto en profundidad antes del debate.
La moción fue sometida a votación y no prosperó. Recibió el respaldo de 31 legisladores, mientras que otros 38 se pronunciaron en contra, por lo que la iniciativa continuó su tratamiento en el recinto.
