ALERTA POR LA MORA
Se duplicaron los atrasos en los pagos de las pymes industriales en un año
El 24% de las empresas registró atrasos en alguno de sus vencimientos durante el segundo trimestre de 2026. En tanto, el 62% sufrió una extensión en los plazos de cobro a sus clientes. Las cifras surgen de un relevamiento privado.
18 de Agosto de 2026
La tensión en la cadena de pagos se convirtió en una de las principales señales de alerta para las pymes industriales. El 24% de las empresas registró atrasos en alguno de sus vencimientos durante el segundo trimestre de 2026, una proporción que se duplicó en apenas un año, mientras que el 62% sufrió una extensión en los plazos de cobro a sus clientes. El deterioro financiero se da en un contexto de caída de las ventas, menor producción y pérdida de rentabilidad.
Los datos surgen de un informe de la Fundación Observatorio PyME (FOP), que marcó que la contracción del nivel de actividad llevó a la producción al nivel más bajo de los últimos siete años, mientras que la cantidad de trabajadores ocupados acumuló 14 trimestres consecutivos de retracción.
En términos trimestrales, la producción industrial de las pymes cayó 3,6% sin estacionalidad entre abril y junio. El empleo, en tanto, se redujo 0,8% respecto del primer trimestre y registró una baja de 4,5% frente al mismo período de 2025. Las empresas pequeñas resultaron más afectadas que las medianas.
Por otro lado, el 73% de las pymes aseguró que sus costos aumentaron por encima de los precios de venta, con una incidencia particularmente importante de la energía y el transporte. Como consecuencia, el 69% de las firmas afirmó que su rentabilidad empeoró respecto de un año atrás.
La debilidad de la demanda aparece como el principal problema para el sector: afecta al 81% de las empresas. La segunda preocupación es la tensión en la cadena de pagos. Los principales incumplimientos estuvieron vinculados al pago de impuestos y proveedores.
Frente a este escenario, el alivio de la presión tributaria volvió a ocupar un lugar central entre los reclamos empresariales. La reducción de Ingresos Brutos encabeza las demandas: es considerada prioritaria por el 33% de las firmas. Le siguen las contribuciones patronales. Entre los tributos que más afectan la operatoria aparecen, además de Ingresos Brutos, las tasas municipales y el impuesto al cheque.
La situación también limita la capacidad de inversión. El 34,6% de las pymes considera que es un buen momento para invertir, en una tendencia que continúa a la baja. Desde hace un año y medio, más de la mitad de las empresas declara estar perdiendo rentabilidad.
El vínculo entre rentabilidad e inversión es marcado: mientras que el 57,7% de las empresas cuya rentabilidad mejoró considera que es un buen momento para invertir, esa proporción cae al 26,8% entre aquellas cuyos márgenes se deterioraron.
La pérdida de mercado interno también está modificando las estrategias de las empresas. El 47% de las PyME manifestó preocupación por el avance de bienes e insumos importados. En ese contexto, el 25% de las firmas sustituyó insumos nacionales o parte de su producción propia por bienes finales o intermedios del exterior. A su vez, el 15% incorporó productos terminados importados para ampliar su oferta.
El dato de fondo, sin embargo, sigue siendo el deterioro de la actividad. Con la producción en su menor nivel en siete años, la rentabilidad bajo presión y el empleo acumulando más de tres años de caída trimestral, las pymes industriales enfrentan un escenario en el que la recuperación de la demanda aparece como una de las principales condiciones para revertir la tendencia.
