POLÍTICA
Créditos del Banco Nación apuntan al número 2 de Caputo
Revelan que Federico Furiase accedió a $300 millones del Banco Nación para una casa en un country. Crece el escándalo por créditos a funcionarios.
9 de Abril de 2026
El escándalo por los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios del Gobierno sumó un nuevo capítulo tras la denuncia que involucra a Federico Furiase, secretario de Finanzas y uno de los principales colaboradores del ministro de Economía, Luis Caputo.
Según reveló el periodista Alejandro Bercovich, el funcionario accedió a un préstamo del Banco Nación por más de 300 millones de pesos, destinado a la compra de una vivienda en un barrio privado.
De acuerdo a la información difundida, Furiase utilizó el crédito para adquirir una casa valuada en aproximadamente 300.000 dólares en el barrio privado Los Pilares, ubicado en Pilar.
La propiedad cuenta con dos plantas, unos 200 metros cuadrados cubiertos y está emplazada en un terreno de 880 metros cuadrados.
El dato que profundiza la polémica es que el secretario de Finanzas ya poseería al menos otras dos propiedades en Ramos Mejía, registradas a su nombre en la provincia de Buenos Aires.
La situación reavivó las críticas sobre el destino de las líneas de crédito del Banco Nación, que originalmente están orientadas a facilitar el acceso a la vivienda.
Según el análisis difundido, estas condiciones habrían sido modificadas en la actual gestión, permitiendo que funcionarios de alto rango accedan a montos elevados bajo condiciones preferenciales.
Además, se indicó que Furiase ya contaba con otro crédito hipotecario, en este caso otorgado por el Banco Ciudad.
El caso se inscribe en un contexto más amplio: ya existen al menos diez denuncias presentadas en los tribunales federales de Comodoro Py por el otorgamiento de créditos a funcionarios.
Actualmente, hay dos causas abiertas que buscan determinar las condiciones en las que se aprobaron estos préstamos y si existieron irregularidades.
Las autoridades del Banco Nación se encuentran bajo presión judicial para aportar información detallada sobre los procesos de adjudicación.
Frente a las críticas, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió públicamente estas operaciones y negó cualquier irregularidad.
“No hay nada ilegal y mucho menos inmoral”, afirmó, al sostener que los créditos fueron otorgados respetando las condiciones de mercado.
El funcionario también argumentó que los empleados públicos pueden acceder a estos beneficios debido a que perciben sus salarios a través de la banca estatal.
El caso Furiase se suma a otros episodios que generaron controversia en torno al acceso de funcionarios a créditos hipotecarios.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales, el tema comienza a ocupar un lugar central en la agenda política, con cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos y los criterios de asignación de estos beneficios.
