LOMAS DE ZAMORA
Denuncian despidos “anti sindicales” en el Hospital Gandulfo
Antes del cierre del 2025, al menos 9 becarios fueron cesanteados, según denuncian desde ATE Sur. Luego de una asamblea, se abrió un canal de diálogo con autoridades, pero hasta ahora sólo se reincorporó a una delegada sindical.
7 de Enero de 2026
Para un grupo de trabajadores del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, las Fiestas de Fin de Año no trajeron brindis y saludos, más bien todo lo contrario. Antes que cierre el 2025, al manos 9 empleados fueron cesanteados, sin mayores explicaciones.
Los despidos generaron la reacción del personal, que el 2 de enero realizó una importante asamblea para rechazar la decisión, y pedir la “urgente reincorporación”. Esto generó una reunión con autoridades, donde no hubo mayores avances, más allá que se logró la vuelta a su puesto de trabajo de una de las despedidos, delegada gremial. Las sospechas apuntan a que los trabajadores se habrían acercado al gremio ATE Sur, seccional lomense del sindicato estatal, lo que habría desencadenado la medida.
En el fondo, afirman, el conflicto es parte de la “alta precarización” que existe en el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires, donde se estiman que hay unos 20 de estos becarios, empleados contratados que no gozan de los derechos y beneficios de los trabajadores de planta. El Ministerio de Salud bonaerense se despegó del tema a través de un pronunciamiento, donde explicó la inversión que se viene haciendo en los hospitales de todo el territorio provincial.
El despido de los becarios del Gandulfo generó un nuevo conflicto en el hospital de Lomas de Zamora, uno de los más grandes del sur del conurbano bonaerense. Los becarios o contratados son personal contratado que no cuentan con beneficios como los integrantes de planta permanente. Según le explicaron a Política del Sur fuentes del nosocomio, este tipo de contratación “es muy común en la salud de la provincia de Buenos Aires, hoy es la única forma de incorporar trabajadores, que faltan y mucho. Entre los beneficios de los que no gozan estos empleados, agregaron las fuentes, se habló de “la ausencia de licencias por enfermedad, imposibilidad de acceder a días de cuidado familiar, falta de aportes jubilatorios y reglas arbitrarias para justificar inasistencias, decisiones que dependen exclusivamente de la jerarquía hospitalaria”.
Sobre las razones de la decisión, las fuentes lo desconocen, ya que el conflicto surgió “de manera inesperada”. Pero todas las versiones apuntan a contactos de los cesanteados con ATE Sur. El gremio logró en 2024 un acuerdo con las autoridades para equiparar condiciones de trabajo entre ambos estratos. Incluso días antes, hubo un acuerdo informal para que todos los becarios fueran renovados, algo que no se cumplió.
En cuanto al conflicto, el mismo viernes que se desarrolló la asamblea de trabajadores y profesionales, los directivos convocaron a representantes del gremio a una mesa de diálogo. Allí no se lograron muchos avances, ni siquiera se consiguió que se confirmara los motivos de los despidos.
Lo cierto es que esta semana, el hospital reincorporó a la delegada sindical, que además está embarazada. Además, se acordó que esta semana haya reuniones con las personas cesanteadas. Se trata de ocho becarios, de los cuales cinco se desempeñaban en el área de limpieza del centro de salud, que habían ingresado durante la pandemia con el Plan Vacunate y las Becas de Contingencia.
Luego de esto, desde ATE Sur insistieron con la versión del motivo “anti sindical” de la medida. “A nuestra delegada Jésica Roldán estamos convencidos que fue ese el tema, porque incluso el día anterior tuvimos una reunión con la dirección del hospital”, le dijo a Política del Sur una fuente gremial. Además, la cesanteada participó la semana anterior de un paro en reclamo por la falta de personal y por problemas de bioseguridad en el hospital.
En el fondo, lo que deja al descubierto esta situación es la situación del sistema de salud de la provincia de Buenos Aires, en cuanto a las condiciones laborales y la falta de recursos. Desde ATE Sur apuntaron contra “la falta de ingresos de personal, la ausencia de pases a planta permanente, la inexistencia de aumentos salariales o bonos de fin de año, y la persistencia de miles de trabajadores en condiciones de precarización, con salarios insuficientes, sin aguinaldos y obligados a lograr acuerdos internos para alcanzar derechos que las normativas les niegan, en un verdadero fraude laboral que incumple derechos constitucionales”.
En este sentido, aseguran que son 20 mil los becarios en esta situación, y apuntaron a las responsabilidades políticas del ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak y su gabinete. También criticaron a la conducción del Hospital Gandulfo, encabezada por Traverso Vior y Estela Domínguez. “Los trabajadores del Hospital Gandulfo ratifican que la lucha por la reincorporación de todas las personas despedidas no es solo una defensa de puestos de trabajo, sino una pelea en defensa de la salud pública como derecho social”, concluyeron.
Por su parte, desde la cartera sanitaria que lidera Kreplak difundieron informes institucionales y acciones de gestión en hospitales, como la entrega de apoyos financieros por más de 600 millones de pesos para obras y equipamiento en centros de salud públicos.
En ese marco, el ministro destacó que estas inversiones buscan fortalecer el acceso a la salud y las condiciones de trabajo en los hospitales bonaerenses, y que forman parte de una política de “priorizar el derecho a la salud de todos los bonaerenses”. “La entrega de ambulancias es una política sanitaria que se sostiene en el trabajo articulado entre la gestión de Axel Kicillof y los municipios bonaerenses. Hoy entregamos una ambulancia de alta complejidad al municipio de San Pedro, alcanzando las 426 distribuidas en toda la provincia de Buenos Aires”, publicó este martes en sus redes sociales el ministro.
Algo similar dijo Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura, que confirmó “204 centros de salud terminados en la gestión de Kicillof, eso es por una firme decisión política de invertir en infraestructura para el cuidado de las y los bonaerenses”. “Estos centros fortalecen el primer nivel de atención sanitaria, suman espacios modernos a los sistemas públicos locales y descomprimen a los hospitales de mayor complejidad”, dijo el funcionario, que ratificó que “trabajamos todos los días para que la obra pública en la provincia de Buenos Aires se pueda ver y tocar”.
