ECONOMÍA
El Gobierno flexibilizó una norma para contener el precio de las naftas ante la escalada del petróleo
La Secretaría de Energía habilitó a las petroleras a subir el corte con biocombustible, aunque no modificó el corte obligatorio. Busca moderar el impacto al surtidor del alza del petróleo por la guerra en Medio Oriente.
27 de Marzo de 2026
El Gobierno permitirá que las petroleras puedan subir el corte de la nafta y el gasoil con biocombustibles, en un intento por contener los precios al consumidor.
La medida se adoptó luego de las subas de 20% que acumulan en el mes las naftas y el gasoil, por el traslado en parte del salto en el valor internacional del petróleo, que superó los US$100 en medio de la guerra en Medio Oriente. Ese impacto ya empezó a trasladarse a otros bienes y servicios y le pone presión a la inflación de este mes y de abril.
Con la resolución 79/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial, el Gobierno introdujo una modificación clave en cuanto a la calidad de las naftas. Desde ahora, las refinadoras podrán incorporar de manera voluntaria hasta 15% de bioetanol y hasta 20% de biodiesel, siempre que cumplan con los parámetros de calidad establecidos.
“La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro”, justificó la Secretaría de Energía.
Según entiende el Gobierno, con el crudo internacional por encima de US$100, el bioetanol y el biodiésel pueden contribuir a bajar el costo de producción de combustibles y, por ende, el traslado al consumidor final.
Con esta decisión, la gestión de Javier Milei se sumó a los distintos países que ya adoptaron medidas de emergencia ante la escalada de los precios de la energía, a fin de intentar contener una potencial crisis.
Esas medidas van desde restricciones a la exportación de petróleo y derivados, la rebaja de impuestos, hasta los subsidios directos para moderar el impacto en los bolsillos de las alzas en los surtidores. Las implementaron China, Italia, Japón y Brasil, entre otros países, a la espera de que termine la guerra y se retome la normalidad en el mercado energético.
Los precios de los combustibles en la Argentina ya registraron una suba por encima de 20% desde que se inició la guerra en Medio Oriente, el 28 de febrero, por el impacto del salto del petróleo, que opera encima de los US$100 el barril.
Desde que inició el conflicto bélico, el litro de nafta súper pasó de $1609 a $1966 en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); mientras la nafta premium subió de $1845 a $2162. En tanto, el precio del litro de gasoil saltó de $1658 a $2025 y el gasoil premium vale ahora $2225.
Así, hasta este viernes 27 de marzo, el litro de nafta super en la Ciudad de Buenos Aires se incrementó 22,18% y la de mayor calidad, 17,18%. El litro de gasoil común trepó 22,13% y el premium, 19,55%.
