POLÍTICA
Sebastián Galmarini impulsa un proyecto para que el INDEC sea autónomo y funcione bajo la órbita del Congreso
El diputado nacional Sebastián Galmarini presentó, junto al Frente Renovador, un proyecto de ley para transformar al INDEC en un organismo autónomo y autárquico bajo la órbita del Congreso, con el objetivo de garantizar estadísticas confiables y alejadas de la manipulación política.
6 de Febrero de 2026
El diputado nacional Sebastián Galmarini anunció la presentación de un proyecto de ley para convertir al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en un organismo autónomo en su funcionamiento y autárquico financieramente, con dependencia institucional del Congreso de la Nación, con el objetivo de garantizar la credibilidad de las estadísticas públicas.
“El INDEC tiene que ser autónomo y autárquico. Presentamos un proyecto de ley para que funcione en el ámbito del Congreso de la Nación. Lo acompañaron todos los diputados del Frente Renovador porque creemos que la credibilidad de las estadísticas no puede depender del Presidente de turno”, sostuvo el legislador.
En una serie de mensajes publicados en redes sociales, Galmarini remarcó que el debate sobre la confiabilidad de los datos oficiales es recurrente en la Argentina:
“En los últimos días volvimos a discutir algo que en Argentina aparece una y otra vez: la credibilidad de las estadísticas públicas. Pasó con distintos gobiernos, de distintos signos políticos y en distintos contextos económicos. La manipulación de los datos afecta en todos lados: economía, bonos, salarios, jubilaciones y en la tranquilidad de nuestras familias”.
Los ejes centrales de la propuesta
Según explicó el diputado, la iniciativa plantea una solución “concreta y simple”: que el INDEC sea un ente autónomo y autárquico bajo la órbita del Congreso, con un esquema de conducción que reduzca al mínimo la injerencia del gobierno de turno.
Entre los puntos principales del proyecto se destacan:
Conducción colegiada, con mandatos que atraviesen distintos períodos de gobierno.
Presupuesto propio, para asegurar independencia financiera.
Dirección en manos de la principal fuerza de oposición, con participación de ambas cámaras del Congreso.
Intervención del Poder Ejecutivo, pero sin control absoluto del organismo.
El proyecto establece que el Instituto estará conducido por un Directorio de tres miembros: uno designado por la primera minoría opositora en Diputados, otro por la primera minoría opositora en el Senado y uno por el Poder Ejecutivo, con mandatos de ocho años. A su vez, el Directorio elegirá a un Director General como máxima autoridad ejecutiva.
Galmarini subrayó que la iniciativa no responde a coyunturas partidarias:
“No es contra este gobierno ni a favor del anterior. Es para terminar, de una vez por todas, con la tentación de acomodar los números según la conveniencia política”.
Y concluyó: “Sin estadísticas creíbles no hay salarios justos, ni contratos claros, ni inversiones, ni políticas públicas serias”.
La propuesta fue acompañada por los diputados del Frente Renovador, entre ellos Diego Giuliano, Marina Doretea, Sabrina Selva, Jimena López y Michel Guille, y abre un nuevo capítulo en el debate sobre la institucionalidad del organismo encargado de producir los datos oficiales del país.
