ECONOMÍA
Siguen las alarmas en la Legislatura bonaerense por el cierre de fábricas y la caída del entramado productivo
Alejandra Lordén alertó a la Legislatura bonaerense por el cierre de fábricas y la caída del entramado productivo que afecta a toda la provincia de Buenos Aires.
16 de Diciembre de 2025
La diputada de la provincia de Buenos Aires Alejandra Lorden volvió a encender las alarmas en la Legislatura bonaerense por el impacto del cierre de fábricas y la caída sostenida del entramado productivo en la región. Con la presentación de un proyecto que expresa su preocupación por la pérdida de fuentes laborales y la merma de la actividad industrial, la legisladora se suma a las múltiples iniciativas presentadas por su ex colega Belén Malaisi.
Por su parte, Lorden fundamentó su proyecto en las consecuencias sociales y económicas del cierre de fábricas, al argumentar que la disminución de la producción y la disolución de empleos registrados afectan no solo a los trabajadores directamente involucrados sino también a las comunidades que dependen de esas actividades para su desarrollo local. En tanto que, la pérdida de establecimientos industriales se traduce en menores ingresos, menor consumo y desgaste de la base productiva bonaerense.
De acuerdo con los fundamentos trazados en la iniciativa de Lorden, la provincia de Buenos Aires atraviesa un proceso de retracción productiva que se refleja en los grandes polos industriales, en numerosas pymes, comercios y contratistas industriales, que enfrentan dificultades para sostener producción y empleo debido a la caída de ventas, la apertura de importaciones y la falta de políticas públicas que promuevan la inversión y la estabilidad de mercados.
En esta línea, la diputada de la Unión Cívica Radical (UCR), planteó que estas dinámicas no solo comprometen el presente de cientos de trabajadores formales sino que implican un riesgo a largo plazo para la cohesión social y la economía provincial. Lordén reclamó que las autoridades de la provincia “tomen nota de esta situación en las agendas legislativas y de gestión”, con el fin de cambiar un escenario en el que la pérdida de unidades productivas reduce la base tributaria, disminuye el consumo interno y desincentiva inversiones futuras.
Por su parte, Malaisi impulsó en los últimos dos años una amplia variedad de proyectos destinados a visibilizar situaciones específicas de crisis productiva en distintos municipios de la provincia de Buenos Aires, al tiempo que vinculó los cierres de empresas y la consecuente desaparición de puestos de trabajo con decisiones y condiciones económicas de alcance nacional que, según sus consideraciones, debilitaron la industria bonaerense.
En uno de sus escritos, Malaisi advirtió sobre el cierre de la planta química Clariant en Zárate y sobre los despidos que dejó esa decisión empresarial, al señalar que no se trata de casos aislados sino de un proceso que afecta a múltiples localidades y sectores, desde Llavallol hasta San Nicolás, con repercusiones que alcanzan a cientos de trabajadores locales y que golpean al sistema productivo de la provincia de Buenos Aires en su conjunto.
Además, en otras iniciativas la ahora exlegisladora puso el foco en pymes textiles que cerraron o redujeron su producción, con la pérdida de miles de empleos y un desplome significativo de la maquinaria industrial en ese sector, lo que, a su entender, evidencia una crisis estructural impulsada por la combinación de apertura de importaciones, caída de ventas y restricciones de acceso a crédito que afectan la competitividad y el sostenimiento de firmas locales.
Al mismo tiempo, Malaisi se expidió sobre el cierre de la planta de Tía Maruca en Chascomús, donde 27 trabajadores quedaron sin empleo tras una decisión empresarial que se comunicó de manera repentina y sin negociaciones formales, y generó preocupación por sus efectos económicos y sociales en una comunidad pequeña donde la empresa representaba una fuente clave de ingresos.
De esta manera, el conjunto de proyectos presentados por Lorden y Malaisi en la Legislatura bonaerense reflejan una serie de preocupaciones transversalmente compartidas por distintos sectores de la oposición por la fragilidad del entramado productivo bonaerense y las implicancias de su deterioro en el empleo formal, el consumo interno y la estabilidad social.
Es preciso mencionar que, las preocupaciones de ambas legisladoras bonaerenses se dan en un contexto donde los datos externos reportan cifras significativas de cierres de fábricas a nivel nacional y pérdida de empleos formales, lo que aviva el debate sobre la necesidad de proponer nuevas y mejores políticas públicas que promuevan un horizonte sostenible para la industria de la provincia de Buenos Aires.
