TELECREATIVA
29 de mayo de 2024 -
LA MATANZA

Un ladrón entró a robar a un kiosco delante de un patrullero

El móvil policial está hace más de tres semanas en la misma esquina en la que se ubica el comercio.
El móvil policial está hace más de tres semanas en la misma esquina en la que se ubica el comercio.
Los vecinos de la localidad bonaerense de Aldo Bonzi, partido de La Matanza, todavía no salen de la incredulidad por el insólito robo que sufrió un kiosco el pasado viernes por la tarde, cuando un ladrón entró a robar delante de un patrullero. Todo quedó filmado por las cámaras de seguridad.

La secuencia es increíble. En el video se ve a un hombre forcejear contra la reja del comercio durante varios minutos, mientras un patrullero con policías adentro se mantiene estacionado a menos de 30 metros del lugar del robo.

Según denunciaron los dueños, el delincuente estuvo entre 10 y 15 minutos tratando de forzar la reja hasta que lo logró. En ningún momento los policías bajaron del móvil policial para detenerlo.

Pero la secuencia no terminó ahí, porque el ladrón estuvo otro largo período de tiempo dentro del kiosco, eligiendo qué se iba a llevar. Luego de varios minutos dentro del local, escapó con dos bolsas grandes de cigarrillos y chocolates.

“Él entró y estuvo 20 minutos adentro. Incluso un perro se asustó y le ladró. Se llevó cigarrillos, chocolates y herramientas que tenemos guardadas. La secuencia completa del video es increíble. Se fue caminando con dos bolsas gigantes y dejó la reja apoyada. Para mí estaban durmiendo”, señalaron los dueños a TN.

El robo ocurrió el viernes a las 17, y una hora antes habían hecho el cambio de guardia en el patrullero ubicado a metros del comercio. Facundo y Jazmín, la pareja dueña del kiosco, contó cómo se enteraron del robo y cuál fue la reacción que tuvieron los policías al enterarse de que le habían robado enfrente de su cara.

“Cuando llego al kiosco a las 8 de la noche para abrir, abro la puerta y me doy cuenta de que está todo tirado. Me doy cuenta de que desaparecieron todos los chocolates y que el freezer estaba corrido. También vi que la reja estaba toda doblada como si la hubiesen palanqueado”, contó Facundo a TN.

Lo increíble ocurrió después, cuando fueron a hablar con los policías: “Salgo, voy hasta el patrullero y le golpeo. Estaba con el teléfono en la mano. Le pregunto si habían estado todo el día ahí y me dice que sí. Ahí fue cuando le digo que me habían robado y se bajaron del patrullero. Me decían que no podía ser”.

Para colmo, el efectivo policial reaccionó de mala manera cuando -sin querer- el joven le dijo “no boludo, me robaron todo”. “Eh, ¿cómo boludo´?”, respondió el policía, a lo que el joven contestó: “No, disculpá, no sé cómo decirte”.

Cuando los dos policías llegaron al lugar, que estaba a menos de 20 pasos, trataron de desmentir el robo. “La chica dice que por esa reja no entraron, pero cuando la agarró se le cayó encima. Era todo insólito. No podíamos creer que el patrullero estaba a unos metros”.

Luego, se acercó el comisario de Morón a pedirles disculpas: “Estábamos arreglando la reja con el portón abierto, y se me acercó un hombre en muletas Me decía ´no sé cómo pedirte disculpas, no me da la cara, no puedo entender cómo adelante de un patrullero que está con la patrulla mirando a la puerta un hombre forecejó la reja durante 15 minutos´”.

“Los policías se asustaron cuando pasó todo eso, prendieron las luces y se quedaron abajo, pero nunca pidieron disculpas. El único que pidió disculpas fue el comisario”, agregó Facundo sobre el episodio.

Los jóvenes también detallaron que el comisario les confirmó que el patrullero, que en un principio se dijo que estaba ahí para cuidar las herramientas que utilizan los trabajadores de las vías del tren, se ubicaba en esa esquina para evitar robos.

A su vez, se mostraron indignados por la poca reacción de las personas que pasaban por el lugar mientras se cometía el robo: “Pasan autos, pasan motos y personas. Lo más sorprendente es que los policías no se hayan dado cuenta”.

Con respecto al delincuente, los dueños del kiosco contaron: “La gente nos empezó a hablar, dicen que lo vieron varias veces en Bonzi y en Ciudad Evita. Incluso una señora contó que se subió a un colectivo y le dijo al chofer que se había hecho el día con los cigarrillos y los chocolates”

Finalmente, los dos policías que estaban dentro del patrullero al momento del robo fueron desafectados. “Estoy más sorprendido que indignado. El patrullero estaba hace un mes acá y nunca me sentí tan seguro. Nosotros hacemos delivery y nos sentíamos seguro cuando volvíamos a la noche porque acá roban siempre”, lamentaron los jóvenes.

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