ECONOMÍA
Casi 289 mil empleos menos desde la llegada de Milei
Según estimaciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde noviembre de 2023 se perdieron 288.815 puestos de trabajo asalariados, mientras que en 2025 el empleo formal cayó 1% interanual, de acuerdo con la Secretaría de Trabajo.
16 de Marzo de 2026
En medio del estancamiento económico, el mercado laboral argentino mostró durante 2025 un cambio significativo en su composición. Aunque el total de trabajadores registrados se mantuvo prácticamente sin variaciones, el empleo asalariado se redujo mientras que el trabajo independiente creció con fuerza, especialmente bajo el régimen de monotributo.
Los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), reflejan una tendencia que genera preocupación entre economistas y especialistas: la sustitución de puestos formales por modalidades laborales más precarias y con menor cobertura de derechos.
Según el informe oficial, el empleo asalariado —que incluye al sector privado, al sector público y al personal de casas particulares— registró una caída interanual del 1% en diciembre de 2025.
Esto implicó la pérdida de 106.200 puestos de trabajo en comparación con diciembre de 2024. El retroceso se distribuyó de la siguiente manera: Sector privado: -1,4% interanual (88.800 empleos menos); Sector público: -0,5% (18.700 puestos menos); y Casas particulares: +0,3% (prácticamente sin cambios).
El descenso fue impulsado principalmente por la caída del empleo en empresas privadas, aunque también se verificó un ajuste en el empleo estatal.
Mientras el empleo asalariado retrocedía, el trabajo independiente mostró una dinámica inversa. Durante el mismo período, los trabajadores independientes crecieron un 3,8%, lo que equivale a 104.800 personas más bajo modalidades como el monotributo.
Este incremento permitió compensar estadísticamente la caída del empleo asalariado dentro del universo del trabajo registrado. Sin embargo, especialistas advierten que este fenómeno implica una degradación en la calidad del empleo, ya que estas modalidades suelen ofrecer ingresos más inestables y menor protección social.
El deterioro del empleo privado registrado no es reciente. De acuerdo con la serie histórica del SIPA, la destrucción neta de puestos comenzó en septiembre de 2023 y se profundizó durante 2024.
Si bien hacia finales de ese año se observó una recuperación moderada, la dinámica volvió a deteriorarse durante 2025. Entre junio y diciembre de 2025, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de variaciones negativas, con una pérdida de 96.800 puestos de trabajo.
En total, entre septiembre de 2023 y diciembre de 2025 se destruyeron alrededor de 150.000 empleos privados registrados.
El economista Luis Campos señaló que la tendencia negativa se profundizó desde el cambio de gobierno. Según sus estimaciones, desde noviembre de 2023 se perdieron 288.815 puestos de trabajo asalariados.
“Apenas se compensa con un fuerte aumento del monotributo”, explicó el especialista, al detallar que esta modalidad sumó 159.501 nuevos trabajadores en el mismo período.
A nivel sectorial, la industria fue uno de los rubros más afectados durante 2025. Según los datos analizados por especialistas, el sector industrial perdió casi 40.000 puestos de trabajo durante el año, la mayoría en el segundo semestre.
El comercio también mostró señales preocupantes: desde mayo registró una caída de 22.600 empleos. Especialistas advierten que si la fase contractiva del sector comercial se profundiza, podría tener efectos aún más severos sobre el mercado laboral, dado su peso en la generación de empleo.
Otro dato que genera preocupación es que incluso algunos sectores considerados ganadores dentro del actual esquema económico —como el agro, la minería y la intermediación financiera— también registraron pérdida de puestos de trabajo durante el segundo semestre de 2025.
Esto refuerza la percepción de un mercado laboral debilitado, donde la creación de empleo formal no logra compensar las bajas registradas en las actividades más intensivas en mano de obra.
