POLÍTICA
Contundente adhesión al paro contra la reforma laboral
En el distrito que genera casi la mitad del PBI nacional se combinaron el trabajo sistemático de las regionales de CGT, la CTA y las organizaciones sociales y políticas locales. El cierre de FATE cayó como una bomba y fue determinante.
19 de Febrero de 2026
Sin actividad portuaria, sin comercio de hacienda, sin actividad educativa ni transporte, con parques industriales desiertos, el paro contra la reforma laboral que impulsa Javier Milei logró una contundente adhesión en la provincia de Buenos Aires, el distrito responsable de generar casi medio producto bruto del país.
Una de las claves del fenómeno, además de la profunda regresión que propone la norma, está en el rol de las distintas regionales de la CGT, normalizadas a lo largo de un proceso de una década desde la secretaría de Interior, hasta noviembre a cargo de Horacio Otero (UOM), ahora en manos de Héctor Daer (Sanidad). La otra, que algunas fuentes manifestaron claramente, es la noticia del cierre definitivo de FATE, que se conoció ayer y cayó “como una bomba”.
Desde temprano, la rotonda de ingreso a Zárate fue punto de concentración de los trabajadores. Hasta allí llegaron micros de la UOCRA y de la UOM, los gremios más fuertes en la zona y más golpeados por la actual política económica. Desde hace alrededor de un mes, el secretario general de la CGT local, Carlos Gutiérrez (Asimra), viene recorriendo fábricas y alertando sobre las consecuencias del modelo y la importancia del paro y movilización.
“Hace un par de semanas los trabajadores empezaron a ver que esta reforma es un riesgo concreto, un peligro real. Pero lo de FATE terminó de alertar a los que tenían dudas. Por eso hay tanta gente hoy acá”. De hecho, se acercaron también muchos trabajadores sueltos, por fuera de las columnas de sus correspondientes sindicatos.
En Cañuelas, gran parte de la actividad productiva gira en torno al mercado de hacienda, que desde 2021 sustituye al de Liniers. El secretario general de ese sindicato, que además integra la comisión directiva de la Federación de la Carne, Fabián Ochoa, aporta un dato relevante. “Anoche ingresaron trescientas cabezas. Un día normal ingresan entre diez y doce mil. El paro es total”, sostiene.
En La Plata, regional que incluye también los partidos vecinos de Berisso y Ensenada, según un relevamiento realizado por la propia CGT, que conducen Julio Castro (Sosba) y Héctor Nieves (UPCN), el acatamiento por la mañana era del 95 por ciento.
El puerto de esa ciudad tiene sus operaciones paralizadas desde el miércoles, cuando la Federación de Estibadores Portuarios de Argentina (FEPA), que preside el bahiense Marcelo Osores, decidió parar por 48 horas, veinticuatro más que la CGT nacional. Osores viene denunciando que en el sector portuario existen enclaves y zonas donde se produjo una flexibilización de hecho.
“El paro es muy bueno, casi total, de un acatamiento histórico para Bahía Blanca, que por lo general es una ciudad refractaria a este tipo de medidas. El parque industrial está desierto y en el centro hay escasìsimo movimiento”, le dijo a Buenos Aires/12 Sebastián Más, secretario de Organización de esa regional de la CGT y secretario general local de Aefip.
También pararon los feriantes, que son muy fuertes en Lomas de Zamora (La Salada), La Matanza (La Dulce), Berazategui y otros partidos de zona sur del conurbano.
En un comunicado que lleva la firma de la secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores de Ferias (Sutfra), Mariana Berbeglia, desmintieron el argumento de que la reforma favorece la inclusión y combate la formalidad. “Sabemos de informalidad y cómo combatirla porque la padecemos, hubiéramos podido aportar al debate pero no fuimos escuchados”, afirman.
Cristian Jerónimo fue, de los tres cosecretarios generales, el de perfil más alto en las últimas semanas. Probablemente para respaldar esa posición, el paro de la industria del vidrio fue total en el conurbano. Así lo reportaron los principales dirigentes del Sindicato de Empleado de la Industria del Vidrio (Seivara) en la zona norte, Roberto Merlino, y en el sur, Jorge Bellagamba.
Con los paros pasa como con las elecciones. Por un lado está el resultado, pero por otro está la disputa por instalar una lectura de ese resultado como la dominante.
En eso hizo punta Daniel Yofra de Aceiteros. “Si esto no se resuelve favorablemente iremos a un paro por tiempo indeterminado”, dijo apalancado en las imágenes de la provincia y el país parados.
Ocurre que Yofra, junto con los gremios portuarios, maneja una palanca, la del ingreso de dólares del complejo agroexportador, a la que el gobierno libertario es extremadamente vulnerable.
Se trata de una manera sutil de recordarle al gobierno y a la parte mínima del empresariado que lo apoya que sin trabajadores no hay empresas, ni negocios ni ganancias.
