POLÍTICA
El gobierno de Milei confirmó que ayudó a Bolsonaro en la fuga a Estados Unidos
El senador brasileño ya llegó a Miami, Estados Unidos, después de salir de Puerto Iguazú en un avión privado que hizo escala en Ecuador. Migraciones confirmó su ingreso al país, mientras crecen los cuestionamientos por el operativo de traslado y la presunta participación de funcionarios argentinos.
28 de Octubre de 2026
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos abrió un frente de tensión política para el Gobierno de Javier Milei. El senador brasileño llegó a Miami junto a su esposa y sus dos hijas, después de cruzar la frontera por Misiones y abordar un avión privado que despegó de Puerto Iguazú durante la madrugada del miércoles. La secuencia, confirmada por la Dirección Nacional de Migraciones, alimentó las sospechas sobre una posible colaboración oficial para facilitar su salida, aunque no se presentaron públicamente pruebas concluyentes de que la Casa Rosada haya organizado el operativo.
La principal controversia gira alrededor de las condiciones en las que se concretó el traslado. Según el organismo migratorio, los cuatro integrantes de la familia Bolsonaro ingresaron al país a las 22.50 del martes 27 de octubre por el paso fronterizo del Puente Internacional Tancredo Neves. Cuarenta minutos después, de acuerdo con la información oficial, abordaron un vuelo privado de la empresa Baires Fly con destino declarado a Guayaquil, Ecuador.
La aeronave, un Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, despegó a las 0.21 del miércoles. Tras hacer una escala en Guayaquil, Ecuador, continuó su recorrido hacia Miami, donde finalmente llegó la familia Bolsonaro. La ruta elegida evitó el territorio brasileño.
Uno de los elementos que alimentaron las sospechas fue el traslado de los pasajeros hasta la pista del aeropuerto. Una camioneta con patente brasileña y referencias a la empresa Dallas Travel Turismo ingresó al predio escoltada por un vehículo policial. Medios que cubrían el movimiento registraron tanto la llegada del transporte como la posterior partida del avión.
La presencia de efectivos de seguridad durante el traslado planteó interrogantes sobre el nivel de coordinación que requirió la operación. Sin embargo, ese acompañamiento, por sí solo, no permite establecer quién lo dispuso ni si respondió a una decisión del Gobierno nacional.
También surgieron versiones sobre la presencia en Misiones de Santiago Caputo, asesor presidencial, durante las horas en que se concretó la salida. Ese dato reforzó las sospechas sobre una eventual intervención de funcionarios cercanos a Milei, aunque no demuestra que Caputo haya participado en la planificación o autorización del viaje.
Otro de los señalamientos provino del empresario mexicano Simón Levy, quien afirmó en una entrevista televisiva que el presidente argentino habría estado involucrado en la coordinación de la operación. La declaración sumó presión política, pero hasta el momento no se conocieron pruebas públicas que permitan corroborar esa acusación.
El caso también quedó marcado por las diferencias entre las primeras explicaciones oficiales y la información difundida posteriormente. Durante el martes, desde el Gobierno negaron haber colaborado con la salida de Bolsonaro y señalaron que no tenían constancia de su ingreso a la Argentina.
Más tarde, Migraciones publicó un comunicado en el que identificó a Flávio Nantes Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas, precisó el horario de entrada por Misiones y confirmó que abordaron el vuelo privado.
La confirmación modificó el escenario informativo, aunque no resolvió si existió una coordinación política detrás del traslado. El Gobierno argentino negó haber intervenido y buscó evitar una nueva escalada diplomática con Brasil.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también se refirió al caso durante la madrugada del miércoles. Consultado sobre la posibilidad de recibir a Flávio Bolsonaro en Estados Unidos, respondió: “Lo aprobaría. Yo creo que son buena gente”.
Trump afirmó además que había escuchado que el senador se encontraba en la Argentina y cuestionó el proceso electoral brasileño que terminó con la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. Sus declaraciones reforzaron las versiones sobre la llegada de Bolsonaro a territorio estadounidense, que finalmente se concretó en Miami.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó la partida de su rival político y sostuvo que podría haberse quedado en Brasil para demostrar que las acusaciones en su contra eran falsas.
“Quien no debe, no teme. Quien sale escondido de su país, debe alguna cosa. Ese acto de salir de Brasil es vergonzoso”, afirmó Lula durante los festejos por su cumpleaños número 81.
Flávio Bolsonaro enfrenta investigaciones judiciales vinculadas con presuntos delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal. Su salida se produjo en medio de las restricciones judiciales que, según las informaciones difundidas sobre el caso, buscaban impedir que abandonara Brasil.
La llegada a Miami confirmó el destino final del viaje, luego del paso por la Argentina y la escala en Ecuador. Sin embargo, la presunta ayuda del Gobierno de Milei continúa siendo una acusación que necesita pruebas específicas para darse por acreditada.
