¿COMENZANDO UNA RELACIÓN AMOROSA?
La realeza y los medios de España hablaron de Juliana Awada y el Rey Felipe VI
Medios y expertos en realeza de España dijeron lo suyo.
24 de Febrero de 2026
La versión sorprendió incluso a los más habituados al mundo del espectáculo y la política internacional. Fue Rodrigo Lussich en Intrusos quien lanzó una información que rápidamente se volvió tendencia: tras su separación de Mauricio Macri, Juliana Awada estaría manteniendo una supuesta “amistad muy especial” con el Rey Felipe VI de España.
Sin embargo, mientras en Argentina el rumor crecía a velocidad viral, en Europa el escenario mediático tomó un rumbo completamente diferente.
Lejos de alimentar la versión, los principales medios españoles optaron por el silencio absoluto. Diarios de peso institucional como El País o ABC ni siquiera mencionaron el tema, reforzando la postura de que no existirían elementos que respalden un supuesto vínculo sentimental entre Juliana Awada y el Rey Felipe VI.
Incluso en medio de las versiones que señalan un momento complejo en el matrimonio de Felipe VI y la Reina Letizia, atravesado por escándalos que sí tuvieron cobertura mediática en España, la hipótesis de un romance con la ex primera dama argentina fue catalogada como improbable.
Desde Madrid, especialistas en realeza remarcaron que tanto Juliana Awada como Felipe VI se conocen desde hace años, producto de encuentros oficiales y visitas de Estado. En ese contexto, aseguraron que interpretar esa cercanía institucional como una relación afectiva sería “confundir cordialidad diplomática con romance”.
Cronistas reales como Pilar Eyre también eligieron mantener distancia frente a la versión, mientras que fuentes cercanas a la Casa Real describieron el rumor como un “delirio absoluto” surgido tras la ruptura de Awada con Macri.
La periodista especializada en realeza Eugenia Garavani fue aún más contundente en redes sociales al referirse al tema: “Una cosa es compartir noticias y analizarlas, y otra muy distinta es amplificar absurdos. Esto me parece un bulo sin sustento, nacido del amarillismo”.
Además, remarcó que convertir versiones sin pruebas en supuestas certezas solo por su impacto en redes resulta irresponsable.
