RECLAMO
CARBAP alertó por riesgo extremo de incendios rurales en la Provincia
El fuego avanza sobre campos bonaerenses y agrava la situación productiva. Reclaman infraestructura, prevención y créditos para enfrentar la emergencia.
5 de Enero de 2026
Los incendios rurales que afectan a amplias zonas del sudoeste bonaerense volvieron a encender las alarmas en el interior productivo y motivaron un fuerte reclamo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), que exigió asistencia urgente y advirtió sobre un escenario de riesgo extremo en campos de la provincia de Buenos Aires.
A través de un comunicado, la entidad que preside Ignacio Kovarsky se solidarizó con los productores damnificados y señaló que, si bien la situación es particularmente crítica en La Pampa, los focos registrados en territorio bonaerense exponen un problema estructural que se repite cada verano. Según CARBAP, la combinación de condiciones climáticas adversas, vientos intensos y falta de preparación previa dificultó la rápida contención de los incendios.
Uno de los distritos más golpeados fue Coronel Dorrego, donde el fuego llegó a consumir alrededor de 10 mil hectáreas. Las autoridades locales describieron el escenario como de “emergencia roja”, en una región atravesada por altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes ráfagas de viento. Localidades como Copetonas, Oriente y Valle Hermoso se vieron directamente afectadas, al igual que zonas rurales del partido de Tres Arroyos.
Desde el municipio de Dorrego advirtieron además sobre la complejidad de los incendios, algunos de ellos de carácter “invisible”, que avanzan por debajo de la superficie a través de rizomas y vuelven a activarse aun cuando el fuego parece controlado. Por ese motivo, se mantienen guardias de cenizas permanentes en distintos sectores.
En Tres Arroyos, un incendio rural afectó unas 600 hectáreas en un área limítrofe con Gonzales Chaves y Coronel Pringles. El operativo demandó el trabajo coordinado de cuatro cuarteles de bomberos voluntarios y, aunque el foco principal fue contenido, debieron regresar al lugar por reavivamientos causados por brasas y restos de alambrados.
Un escenario que se repite cada verano
El reclamo de CARBAP se da en un contexto de riesgo elevado que ya había sido advertido en la provincia. Durante la última semana de diciembre, casi 6.000 hectáreas de pastizales se incendiaron en el partido de Villarino, mientras que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego alertó que las condiciones seguirán siendo desfavorables durante el trimestre diciembre-febrero, con precipitaciones deficitarias y la posibilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.
Desde la entidad rural remarcaron que “esta situación no es nueva” y volvieron a insistir en la necesidad de una planificación preventiva coordinada antes del inicio de la temporada estival. En ese sentido, reclamaron el mantenimiento adecuado de banquinas, rutas y caminos rurales, muchos de ellos intransitables, y cuestionaron que ese deterioro no se condice con las tasas que se cobran a los productores.
En el comunicado, CARBAP también pidió la disponibilidad de camiones cisterna, maquinaria vial y motoniveladoras para una respuesta rápida, además de una mayor presencia de aviones hidrantes, considerados clave para combatir incendios de gran magnitud.
La entidad recordó antecedentes dramáticos, como los incendios de 2017, cuando se quemaron más de 300 mil hectáreas y fue necesario articular el envío de forraje junto al Ejército Argentino para sostener al ganado sobreviviente. En el escenario actual, con casi 100 mil hectáreas quemadas en La Pampa, reclamaron líneas de crédito diferenciales para recomponer alambrados, corrales y la infraestructura productiva.
Finalmente, CARBAP convocó a los productores afectados a acercarse a las sociedades rurales de cada zona para relevar daños y planificar acciones conjuntas, en medio de una emergencia que vuelve a poner en jaque a buena parte del entramado productivo del interior bonaerense.
