ECONOMÍA
Las ventas por Reyes crecieron 0,5%, pero el ticket promedio disminuyó un 42%
Las ventas minoritas en vísperas de Reyes Magos crecieron de manera insignificante, pero el gasto promedio cayó un 42% respecto del 2025.
6 de Enero de 2026
Las ventas minoristas mostraron una leve mejora interanual en volumen por la celebración de Reyes Magos, aunque con una fuerte caída del gasto promedio, lo que dejó al descubierto un consumo mucho más austero y selectivo, marcado por la pérdida de poder adquisitivo y la dependencia del financiamiento, según el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
De acuerdo con el informe, las ventas de los comercios minoristas pymes crecieron apenas 0,5% frente a la misma fecha de 2025, medidas a precios constantes, un desempeño que estuvo lejos de revertir el clima de cautela que atravesó la jornada comercial. La entidad advirtió que el movimiento fue inferior al registrado durante Navidad, y que la fecha no logró consolidarse como un motor de consumo significativo para gran parte del comercio.
En tanto, el balance general reflejó un escenario fragmentado y dispar, con escaso flujo de clientes en muchos locales y resultados que oscilaron entre moderados y mínimos. Si bien los comerciantes desplegaron promociones agresivas, con descuentos que llegaron al 40%, ofertas de 2×1 y planes de financiación en cuotas, estas estrategias no alcanzaron para dinamizar de manera contundente la demanda, que se mantuvo contenida a lo largo de los días previos y durante la jornada central de Reyes Magos.
Uno de los datos más relevantes del informe fue la fuerte caída del ticket promedio real. Es que, en 2026 el gasto promedio por compra se ubicó en $36.656, mientras que en 2025 había alcanzado los $48.081. Al ajustar esos valores por la inflación interanual, la disminución real fue del 41,9%, lo que evidencia un cambio profundo en el comportamiento de los consumidores, que priorizaron regalos más económicos y redujeron al mínimo el desembolso por operación.
Desde la CAME señalaron que este fenómeno muestra que, aunque en algunos rubros se vendieron más unidades, el mayor movimiento no se tradujo en un incremento del gasto total, por el contrario, predominó la elección de productos de menor valor, con compras más acotadas y una clara búsqueda de precios bajos, lo que impactó de forma directa en la facturación real de los comercios.
Por caso, el informe de la CAME también destacó el rol central del financiamiento como sostén del consumo, al señalar que la mayoría de las operaciones se concretó con tarjetas de crédito, mientras que el uso de efectivo fue prácticamente inexistente y el débito perdió participación. Incluso con la aceptación de casi todas las tarjetas, promociones bancarias y planes de hasta seis y doce cuotas sin interés para compras de mayor importe, el impacto comercial fue limitado, reflejando la falta de liquidez de los hogares.
En muchos sectores, la celebración de Reyes Magos tuvo una incidencia baja o directamente nula. Es que, para el 82,2% de los comerciantes consultados, el resultado fue igual o peor al esperado, y un 17,8% afirmó haber vendido menos de lo que preveía. Factores como los ingresos ajustados, la cercanía con otras fechas de alto gasto, el arrastre de consumos previos y la competencia del canal online condicionaron el desempeño y redujeron la efectividad de las promociones.
Los datos surgen de un relevamiento realizado por CAME entre el 4 y el 5 de enero de 2026, que abarcó a 209 comercios de 30 ciudades del país, incluyendo la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, con un equipo de 35 encuestadores. El informe concluye que el desempeño de Reyes Magos confirmó un patrón de consumo más prudente, donde la leve suba en las cantidades vendidas convivió con una fuerte contracción del gasto real, configurando un escenario de ventas gasoleras que anticipa un comienzo de año complejo para el comercio minorista.
Un informe de la Fundación ProTejer arrojó números desoladores para la industria textil como consecuencia de las políticas económicas del Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, como la caída del consumo producto de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y la apertura de importaciones.
“El panorama de la industria textil es muy complejo, los números son realmente alarmantes y dejan en evidencia los problemas del modelo”, señalaron desde el organismo y agregaron: “La capacidad instalada llegó a tan solo el 32,5% en octubre, hoy 7 de cada 10 empresas están paradas”.
Como consecuencia, desde la Fundación ProTejer subrayaron que “a septiembre de este año ya se perdieron 16.000 puestos de trabajo en la industria. Este número puede abultarse aún más si la situación no cambia en el corto plazo”.
“Argentina vivió varios procesos de apertura con golpe de ingresos. Podría pensar que tiene similitudes con los 70, los 90 y el macrismo. Pero este proceso fue mucho más veloz, más complejo en ese sentido, la China de los 90° no es la China de hoy, con este nivel y velocidad de producción, tampoco existía el e-commerce”, cerraron desde el organismo.
