ECONOMÍA
Una láctea santafesina en crisis
Trabajadores de Lácteos Verónica se concentraron en Lehmann para exigir el pago de haberes adeudados y la reactivación de la producción. La situación genera preocupación en tambos, proveedores y comercios vinculados a la actividad.
23 de Febrero de 2026
La crisis que atraviesa la firma santafesina Lácteos Verónica volvió a ganar la calle.
Trabajadores de la planta local, acompañados por sus familias y con el respaldo de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), realizaron una manifestación pacífica frente a las instalaciones fabriles para exigir el pago de salarios adeudados y una definición empresarial que permita retomar la producción.
La concentración se realizó este sábado 21 a la mañana. Bajo la consigna “700 familias dependen de Lácteos Verónica. Basta de abandono”, el reclamo visibilizó la delicada situación que atraviesan los empleados ante la paralización total de la actividad por falta de materia prima.
En la planta de Lehmann se desempeñan alrededor de 130 trabajadores, dentro de una estructura empresarial que reúne cerca de 500 empleados en tres establecimientos industriales.
Desde hace semanas, los operarios permanecen sin tareas por la ausencia de leche para procesar y denuncian el incumplimiento en el pago de haberes. La incertidumbre no solo afecta a las familias que dependen del salario mensual, sino que empieza a extenderse a toda la cadena productiva.
El freno en la recepción de materia prima golpea de lleno a productores y tamberos de la región, que encuentran dificultades para colocar su producción diaria.
En una actividad donde la leche no admite demoras, la interrupción de la operatoria genera sobrecostos, pérdida de previsibilidad y tensión en los tambos, muchos de los cuales ya venían operando con márgenes ajustados.
El reclamo incluye un llamado abierto a la comunidad: “La presencia de los vecinos y comercios de la zona es fundamental. Esta problemática nos afecta a todos como comunidad”.
En una localidad donde la industria láctea es motor económico, la paralización repercute en transportistas, proveedores de servicios e incluso en el comercio minorista, que depende del movimiento que genera la planta.
La maifestación de este sábado fue una continuidad de la realizada el viernes 13, cuando empleados y familiares ya se habían concentrado frente a la fábrica para visibilizar el conflicto. En aquella oportunidad, el eje estuvo puesto en la falta de pago de salarios y en la necesidad urgente de reactivar el ingreso de leche para normalizar las líneas de producción.
El secretario general de ATILRA Rafaela, Domingo Possetto, había señalado días atrás que los trabajadores “están esperando que traigan leche para poder trabajar” y remarcó que la planta cuenta con maquinaria en condiciones y personal dispuesto a retomar la actividad “de inmediato”.
Mientras se aguarda una respuesta concreta de la empresa y posibles gestiones políticas que destraben la situación, el clima de incertidumbre persiste.
La protesta apunta como objetivo de fondo hallar una solución que no solo garantice los puestos de trabajo, sino que también devuelva previsibilidad a productores y tambos que dependen de la operatoria diaria de la industria.
