POLÍTICA
Diputados radicales criticaron a Milei por salir de la OMS
La diputada Alejandra Lordén repudió la decisión de Javier Milei de retirar a la Argentina de la OMS, y alertó sobre el precio de los medicamentos.
20 de Marzo de 2026
Ante la decisión del gobierno de Javier Milei de retirar a Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diputada bonaerense del radicalismo y licenciada en medicina, Alejandra Lordén, expresó su repudio y alertó sobre las consecuencias de la ausencia del país en el principal organismo sanitario de todo el mundo.
En diálogo con Diputados Bonaerenses, Lordén señaló que la salida de Argentina de la OMS fue “un error”. “En un mundo cada vez más globalizado, los desafíos sanitarios no reconocen fronteras y requieren cooperación, intercambio de información y coordinación entre países”, reconoció.
Esta semana, Casa Rosada hizo oficial el retiro del país de la OMS debido a los desacuerdos que tiene Milei para con su política sanitaria, sobre todo en lo referido a la pandemia y el control de medicamentos. Según comunicaron desde el Gobierno, forjarán acuerdos bilaterales con otros organismos a modo de reemplazar los programas, fondos y foros organizados por la entidad mundial que Argentina dejará de percibir.
“Como médica y como legisladora, creo que nuestro país debe participar activamente en los organismos que trabajan en la prevención de enfermedades, la investigación y la respuesta ante emergencias sanitarias. Podemos tener diferencias o plantear reformas en su funcionamiento, pero retirarse implica aislar a Argentina de espacios donde se discuten y definen políticas de salud global que impactan en nuestra población”, expresó Lordén.
En ese sentido, la oriunda de Saladillo reflexionó que la salud pública demanda diálogo y cooperación entre los sectores públicos y consideró que Argentina debe fortalecer su presencia en ámbitos internacionales sanitarios. “Hay que defender nuestros intereses sin renunciar a la búsqueda de soluciones colectivas”, puntualizó.
Asimismo, Lordén también pidió promover un marco regulatorio que proteja la ciencia y la innovación, y que al mismo tiempo garantice el acceso universal a los medicamentos esenciales, con criterios claros de precios, calidad y seguridad. “La salud es un derecho, no un privilegio y hay que obrar en función de ello”, subrayó.
“Es necesario encontrar un equilibrio entre la sustentabilidad del sistema privado y la protección de los usuarios. Permitir aumentos sin reglas claras ni mecanismos de control puede generar que miles de familias queden fuera por no poder afrontar las cuotas. El rol del Estado debe ser garantizar previsibilidad, transparencia y equilibrio, cuidando tanto la viabilidad de los prestadores como el derecho de las personas a acceder a una cobertura de salud adecuada”, esgrimió la titular del bloque UCR – Unión Cívica Radical.
En las últimas horas, el gobierno de Milei profundizó en sus medidas desreguladoras en la salud al derogar una resolución publicada en 2012 durante el mandato presidencial de Cristina Kirchner, que establecía normas para que un laboratorio privado patente medicamentos. Ahora, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) será quien decida, sin los condicionamientos que existían hasta esta semana, el otorgamiento de esas patentes.
“Representa una mejora trascendental en el respeto de la propiedad intelectual en nuestro país. Aquella resolución, para decirlo en criollo, había hecho muy difícil (sino imposible) obtener la patente de un medicamento en Argentina. Esto no solo era un atentado contra el derecho de propiedad, sino que demoraba la llegada de terapias innovadoras al país”, valoró el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Por su parte, el titular de la cartera bonaerense de Salud, Nicolás Kreplak, repudió la medida al alegar que permitirá que las empresas “estiren” sus patentes con pequeños cambios y puedan seguir cobrando los medicamentos mucho más caros durante más tiempo. “Al eliminar ese marco, se favorece la consolidación de monopolios, se encarecen los tratamientos y se limita el desarrollo de la industria nacional, que es clave para producir medicamentos más accesibles y sostener el sistema sanitario”, escribió.
